Un Miércoles Santo de sol y esplendor

Celia Reyes / 24-03-2016 17:23:48

La Quinta Angustia realizó su Estación de Penitencia sin ningún sobresalto y bajo una gran alfuencia de público.

La semana grande, que comenzó con un sabor un tanto amargo, concluirá con todas sus hermandades en la calle, según se observa en diferentes fuentes meteorológicas. El tiempo parece dar tregua para permitir que las últimas hermandades realicen su estación de penitencia sin correr ningún tipo de riesgo y disfrutando esta semana tan esperada por todos.

De esta manera, la Hermandad de la Quinta Angustia disfrutó la tarde del miércoles santo acompañando en procesión al Cristo del Descendimiento y a Ntra. Señora y Madre de las Angustias por las calles de su barrio. A las siete de la tarde se abrieron las puertas del templo donde  ya se podían observar los primeros penitentes que, con túnica negra, anteceden el paso de Cristo. 
El patio de la Iglesia de San Francisco, abarrotado de gente, espera con ansia la salida del primero de los titulares de esta hermandad. La escena que se representa, como su propio nombre indica, se corresponde con el descendimiento de Jesús en la Cruz. Después de su muerte, José de Arimatea pidió a Pilatos el cuerpo de Jesús para darle sepultura. Esta escena representa como José, con la ayuda de Nicodemus, desclava  la figura del señor sirviéndose de dos escaleras y unos lienzos. La imaginería es obra de Antonio Eslava Rubio, exceptuando a la María Magdalena, cuyo autor es anónimo y a la Virgen de las Lágrimas, atribuida a Benito Hita del Castillo.

La belleza y frescura del rostro de la Virgen de la Amargura es inigualable. Esta imagen , obra del ilustre imaginero Antonio Castillo Lastrucci, cuenta con más de cincuenta y cinco años de antigüedad. A la belleza del rostro de La Morena se suma la peculiaridad de su palio cuyo techo es de malla con apliques de orfebrería. En él se pueden observar cuatro cartelas en los ángulos con escenas marianas de la Pasión y un medallón central bordado en seda con la coronación de la Virgen. Tanto el techo del  palio como sus bambalinas proceden de la Hermandad sevillana del Amor.

La Hermandad de la Quinta Angustia realizó su recorrido bajo un sol radiante que le permitió reflejar el trabajo y la organización llevada a cabo durante todo el año. Quizá lo más emblemático de su marcha por las calles de Carmona fue su paso por Tahona y Tinajería; callejones estrechos que en el silencio y oscuridad de la noche nos permitieron contemplar la imagen de nuestro señor, que acompañado con música de capilla, hacía el camino de vuelta hacia su templo. Sin embargo, fue sin duda, el paso de la Virgen de las Angustias por Tinajería el momento más simbólico de la noche. Un manto de pétalos cubrió el palio de su Morena durante todo su recorrido por esta calle, concediendo a todos los presentes una escena de extraordinaria hermosura. 

Finalmente, la recogida se realizó a la hora prevista entre saetas, aplausos y al son de la Banda de Música de nuestro pueblo. Una noche mágica en la que los hermanos de la Hermandad de la Quinta Angustia disfrutaron viendo pasear las imágenes de sus titulares por las calles de su barrio.

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