Vive Andalucia

¿Tienen ganas de llorar...? Yo sí.

Alfonso Ruíz / 07-02-2011 17:44:24

De pena, de asco, de rabia, de impotencia, de asentimiento callado. Ayer abría como otra veces uno de esos tantos eventos que me pasan a través de la red social tuenti. Generalmente los borro sin llegar a abrirlos, pero no se porque esta vez no actué así y lo abrí. Era un corte del programa de radio de Luís del Olmo, Protagonistas de Punto Radio. No recuerdo el titulo del evento y me gustaría no haberlo borrado justo después de escucharlo por primera vez.

De pena, de asco, de rabia, de impotencia, de asentimiento callado. Ayer abría como otra veces uno de esos tantos eventos que me pasan a través de la red social tuenti. Generalmente los borro sin llegar a abrirlos, pero no se porque esta vez no actué así y lo abrí. Era un corte del programa de radio de Luís del Olmo, Protagonistas de Punto Radio. No recuerdo el titulo del evento y me gustaría no haberlo borrado justo después de escucharlo por primera vez. Creo que fue un acto reflejo como otras tantas veces que vemos cosas que no nos gustan e intentamos borrarlo de nuestra mente para poder seguir con nuestras tranquilas vidas sin tener que pensar demasiado y crearnos juicios morales. Sin embargo, después de escuchar el corte, (y borrarlo instintivamente como he aclarado antes), no pude quitarme el testimonio de la cabeza y empecé a darle muchas vueltas al asunto. El testimonio en cuestión, desde el punto de vista estadístico, como hasta ahora lo había visto yo, es un número más de la lista de esos casi cinco millones de parados de este país. Pero detrás de cada número de la seguridad social apuntando a las listas del paro, hay una historia, una vida real, una persona de carne y hueso, desesperada como el caso del señor que aquí traigo a colación.   

Su historia, cincuenta y cinco años, sin familiares cercanos, treinta años trabajados, con derecho ya solo a las ayuda de los 426 euros, canario para mas señas, (Comunidad con más tasa de paro, a la que tenemos el honor de seguir de cerca los andaluces). No me gustaría reflejar demasiado el dolor desgarrado de este hombre al enterarse de que le iban a quitar esa única ayuda que le quedaba para poder vivir, ustedes queridos lectores os podéis hacer una idea de esta situación que seguramente muchos vivir de cerca. “Yo solo quiero trabajar… yo solo quiero trabajar”.

Y mientras tanto nuestros queridos políticos dedicados solo a sus intereses, enfrascados en su pelea de párvulos, con el tan manío, “ Y tu más”. A ver quien de los dos grandes partidos crispa más a la población, sólo dedicados a defenderse de los ataques del adversario. Y nuestro querido Presidente a capear la tempestad con esa media sonrisa que detesto, como si la historia no fuera con él, derrochando dinero en un montón de estupideces como, se me ocurre, traducir el catalán en el senado… español. Y mientras tanto el poco sustento que tienen estos parados, de larga duración, le gusta decir al gobierno, a recoger comida en la basura. Yo digo, no con mi dinero para sueldazos de políticos y altos cargos, traducciones sin sentido, leyes absurdas, congresos, comidas y subvenciones millonarias a determinadas entidades.

Yo digo, SÍ con mi dinero para mantener las ayudas a las personas que lo necesitan. Estoy dispuesto a hacer ese esfuerzo. Que clase de sociedad seríamos si volviésemos la espalda a los nuestros, nuestras familias, amigos… que son los protagonistas de este drama. Un pueblo que repite sus errores…

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