Desamparo, Humildad y Silencio en el Viernes Santo Carmonense

Celia Reyes / 26-03-2016 16:13:00

Inició la jornada el Cristo de los Desamparados por el mediodía con el estreno de las túnicas negras. Humildad y Paciencia y El Silencio completaron por la tarde una jornada de mucho gentío en las calles carmonenses.

El viernes santo es un día señalado y esperado por muchos carmonenses ya que en  él realizan su estación de penitencia tres hermandades diferentes. En primer lugar, y por segundo año consecutivo, la Hermandad de la Esperanza vuelve a salir en procesión con su Cristo de los Desamparados. Esta salida se produce gracias a la recuperación de la imagen del Cristo por parte de uno de los hermanos de la Esperanza, que pidió la talla y se comprometió a que la hermandad llevase a cabo su restauración. 

Nace así esta cofradía que realiza su estación de penitencia a la una de la mañana desde la Iglesia del Divino Salvador. Como peculiaridad de este segundo año hay que mencionar la introducción de una nueva túnica de cola negra en tela de sarga sin brillo, recogida en el lateral y capuz negro. Sin acompañamiento musical, el crucificado realizó su itinerario según lo previsto, haciendo su entrada en el templo a las tres y cuarto de la tarde.

Unas horas más tardes, ultimaban preparativos en la Iglesia de San Pedro. Nuestro padre Jesús de la Humildad y Paciencia y María Santísima de los Dolores se preparan, como cada año, para recorrer las calles de su barrio. Uno de los lugares más emblemáticos es su subida por Aguditas y la revirá al son de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de Gracia. Este año la cofradía ha cambiado su itinerario alargándolo por la calle Tahona en vez de acortar por Tinajeria donde la multitud lo esperó para ver obrar el milagro del palio de cajón de la Virgen de los Dolores, atribuída a Ocampo, al igual que el Cristo de la Humildad.

Finalmente, la última cofradía en salir de su templo en este pasado viernes santo es Nuestro Padre, conocida popularmente como El Silencio. Esta cofradía lleva más de trescientos años procesionando por las calles de Carmona y se caracteriza por su seriedad y sobriedad. Durante sus tres horas de recorrido hay que destacar su paso por Ramón y Cajal y las Hermanas de la Cruz. Como novedades de este año hay que mencionar la saya negra bordada para la Stma. Virgen de los Dolores, labor de Josefa López Rodríguez.

Concluye esta jornada de viernes santo con la entrada del palio de María Santísima de los Dolores en la Iglesia de San Pedro. Un viernes santo que permitió que todas sus hermandades saliesen a la calle después de un año entero de espera.

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