Al calor del verano

Alfonso Ruíz / 23-08-2013 17:51:06

Es tiempo de salir y desconectar, de pasear y de estar con los amigos. Es tiempo de tumbarse en la playa y tomar el sol, de descubrir nuevos rincones maravillosos y compartirlo con nuestra pareja. Es tiempo de tomarnos una cervecita y hacer barbacoas, mientras nuestros hijos disfrutan en las piscinas. Es tiempo, en definitiva, de darle un descanso al cerebro, de dejarlo libre, sin las ataduras del día a día. Tiempo también de participar en tertulias que se alargan iluminadas por las estrellas

Es tiempo de salir y desconectar, de pasear y de estar con los amigos. Es tiempo de tumbarse en la playa y tomar el sol, de descubrir nuevos rincones maravillosos y compartirlo con nuestra pareja. Es tiempo de tomarnos una cervecita y hacer barbacoas, mientras nuestros hijos disfrutan en las piscinas. Es tiempo, en definitiva, de darle un descanso al cerebro, de dejarlo libre, sin las ataduras del día a día. Tiempo también de participar en tertulias que se alargan iluminadas por las estrellas, conversaciones entre amigos, conversaciones también entre amantes a los que hacemos cómplices de nuestros pensamientos más íntimos.  

Es en estos instantes cuando la mente, liberada de las presiones internas y alentada por los estímulos exteriores, puede dar rienda suelta a la imaginación y profundizar en los sueños íntimos que quedaron en el olvido. Se revitalizan los proyectos que no cuajaron y nacen nuevos retos y sueños amparados por familiares y amigos.

Al calor del verano se fraguan esas intenciones que necesitamos para nuestro propio crecimiento. Siempre he pensado que es básico un buen estimulo exterior, no existen las ideas por generación espontanea. A nadie se le enciende la luz por arte de magia. Imagino que es por eso, que el verano tiene una luz especial para la creación de nuevos rumbos en nuestras vidas.

No es menos cierto, que si bien, el verano sirve de acicate para la inspiración, después hay que madurar esas ideas. Debemos consolidar y dar forma a todo lo soñado porque llegará nuestro temido Otoño y con él la realidad. ¿Cómo integrar sueño y realidad? ¿Cómo lograr que esos sueños no terminen congelándose en el invierno? Es necesario hacer las cosas bien y realizar un gran esfuerzo para que en la primavera podamos ver los frutos de nuestra labor.

Al calor del verano hay gente que conseguirá lograr sus objetivos, que seguirán creciendo, otros se quedarán regurgitando cada año esas aspiraciones y esos sueños que nunca verán cumplidos. Como diría Calderón: 'La vida es sueño y los sueños, sueños son...'

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